
Al atardecer oculto mis palabras
esperando en el árbol del patio te sueño
eras la niña que abrazaba
eras la música, inquietante, tranquila flor del desierto.
Me dí vueltas en la escalera cantando tu nombre
dormí en la intemperie de tu pelo
dibujé tu sombra en la mía, ingenuamente ya muerto.
Te despierto de un empuje
te espero y te siento
te veo desde el cine de mis miedos
sonrisa hermosa y pulcro destello.
Donde quedaste dormida mi niña, dime adonde te encuentro.
(Camilo)...