
El otro día estaba muy triste por todos los problemas familiares que estoy pasando
y en particular por mi hermanito, por su enfermedad y por su dificultad de aprender.
Es asi como en pleno vagón del metro una señora me escucha hablar esto con un amigo
y se acerca diciéndome que su pequeña hija tiene epilepcia, que también le cuesta aprender pero que sin embargo es una excelente bailarina, que en vez de desgastarse enseñándole cosas que no aprende, potencia sus habilidades y lo que le gusta hacer. Ella estaba muy contenta y orgullosa, porque nadie daba ni un veinte por su hija y ahora estaba postulando para ingresar al teatro municipal.
Esta señora fue como un ángel caido del cielo, un mensaje lleno de magia que llegó de la nada a mostrarme y a enseñarme esperanza, a decirme que aquello que parece imposible se puede lograr.
Aunque todo mi entorno sea gris yo hago que mi hermano lo vea de colores,
aunque el cielo se haya perdido y las nubes hayan dejado de ser blancas yo
las limpio ante los ojos de mi hermano. Porque a pesar de su paso mas lento, a pesar de todos los problemas que podamos vivir mientras tenga mis manos y mis palabras de colores la vida siempre será bella para el.
Siempre será hermosa, siempre.



