jueves, 9 de diciembre de 2010

Por ser Soñador.


Me fui despacio,
al tranquito sobón de mi matungo viejo
total... no tenia apuro en llegar,
cuanto más tardara, mejor,
ansina pudiera ser que se me fuera el temblor
que tenia en el cuerpo.


Nunca tuve el corazón tan apurao
y tan quedao el aliento;
yo no sabia lo que era estar enamorado
hasta que vi sus ojos
pa colmo a su estancia llegaban
los dotores encochaos del pueblo
y las chinas relucientes
en pilchas que valen mucha plata.


Todito el paisanaje
sabia que yo estaba metido hasta las ancas
y no faltó el paisano cometido que me chució:
andá y dale una serenata
yo te empriesto la guitarra.


Hasta ahí fui bien
después pa que hablar.


Tal vez por creerme cantor
esa noche llegué hasta su ventana
traiba al chambergo una flor
y en mi encordada,
el sol de cien mañanas.


La noche me dió su luna
y ansina fue, que la soñé mi fortuna,
pero en dispués,
me volví sobre los pasos
y antes de montar miré pensando.


Tal vez ni quiera saber
que sueño con su amor... mejor me voy.


Tal vez por ser soñador
esa noche me fui sin despertarla,
o acaso fue el corazón
que imposible pensó poder besarla.


La duda se hizo matrera de ilusión
cerquita pialó mi canto,
la razón pa que pensar en volver,
si solo tengo el verso por fortuna.


Tal vez ni llegue a saber, que casi le cante... mejor me voy.
Tal vez ni llegue a saber que casi le cante... mejor me voy.










(José Larralde).