
Quieren saber lo que es la soledad,
quieren saber lo que es caminar y caminar sin palabra alguna,
contemplar el amanecer desde tu banca o maravillarse con el vuelo de las aves.
Quieren saber lo que es la soledad,
acaso quieren saber lo que es llorarle a tu sombra
e imaginar que todo estará bien.
No saben la tristeza perpetua que llevo en el alma,
no saben del dolor que me alimenta cada día,
ver a mi hermano con su memoria frágil,
con todos sus sueños de niño sabiendo que difícilmente se cumplirán.
Una sonrisa tan ligera y hermosa, ajena de realidad, realidad maldita y aplastante.
Me imagino solo tu y yo hermanito caminando por un puente interminable,
donde cada palabra dibuja un color en tu cielo.
Como quisiera poder darte lo mío, como quisiera por Dios regalarte mi mente,
regalarte mi arte, regalarte mi vida. Un hombre solitario que vive de fantasías y de sueños ingenuos y de verte feliz y realizado y que nadie se atreva a molestarte.
Me siento vacío por dentro, me siento sin nada,
me siento como una mentira adornada, como un canto gratuito que cedió en el tiempo.
Maldita vida injusta, me diste a mi lo que debiste dar a mi hermano, me diste a mi
un canto que no sirve mas que para alejar la soledad y adornar los momentos.
Llevo mucho tiempo pensando,
llevo mucho tiempo soñando,
llevo mucho tiempo que la puerta ya está vacía.
Y esos nombres son recuerdo, son pasado y olvido.
No pido nada mas que la alegría de mi sangre,
solo quiero que mi hermano pueda construir su camino
y que aquellos colores adornen siempre su cielo.
Camilo...
al menos tú, aún tienes algo que te aferra aquí.
ResponderEliminarEs superior.
Adiós.-