sábado, 16 de mayo de 2009

En fin.


De mi acto injustificado,
de la imagen cambiada,
de mi apego a lo inexistente
manteniendo las miradas.
Hoy reconozco el desvío de lo correcto,
hoy reconozco que ya no me perteneces en nada
y que mi libertad termina cuando comienza la tuya.

El mundo es muy pequeño, las personas
se van cambiando en este juego como un verdadero engranaje.
Cada uno cambia, cada uno entiende, cada uno demuestra algo,
una esencia o caretas. Pero eso si, cada uno es libre de ser y actuar como quiera
sin romper la libertad del otro, sin descalifar su esencia.

Lo lamento, lo lamento.
Pero tu imagen se idealizó como mis sueños, como el arte que me acompaña,
como los colores de mi pintura.





(Camilo)...

1 comentario:

  1. No sé si sea Alicia.
    Quizás lo he sido un par de veces.
    Pero, naaaa'.

    ¡¡Saludos, aimgo del alma!!

    Montse.

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