
Gracias hermano Victor,
ayer fue un día hermoso.
El orgullo y la inmensa emoción de haber podido cantar
en el escenario central de tu funeral,
de la mano de todos los cantores de las calles haber cantado tu nombre.
Poder estar al lado tuyo camino a tu entierro,
llevar el coro de las canciones junto a tu pueblo.
Jamas olvidaré este día, jamas.
Lo recordaré hasta mi muerte.
"Pongo en tus manos abiertas mi Guitarra de Cantor".
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