
Un amor de mentira,
un cariño cobarde,
un mundo ambiguo,
un paso sin claridad.
Quien te quiere lo demuestra,
ahora sé lo que valgo y los colores que poseo,
sé que puedo entregar mucho y dibujar en el cielo.
El otro día decidí liberarme de todo mal,
de las rabias, del odio y me hizo muy bien,
porque me despojé de los muertos,
de todo aquello que me estancaba.
Recupero mi orgullo, mi preciado valor.
No pretendo mendigar mas el cariño ni esperar
a que caiga una rosa del cielo. Porque sé que puedo encantar
con mi mundo y seguir caminando.
Yo te invité pero tus palabras siempre han sido ambiguas
y sin claridad, siempre ligadas a un talvés o a tu paso tranquilo.
Te quiero mucho y si me quieres llegarás a mi a cantar una canción,
a reir con la vida. Si no es así, es porque la vida continúa amigo mio.
Hoy conocí a una mujer y sus palabras me interesaron.
La vida siempre se encarga de todo.
Siempre.
:)
Sí po', la vida se encarga de todo. Por eso mi papá siempre me decía: "Montse, no te preocupes, patea los problemas lo más que puedas y vas a ver que se resuelven solos". No sé si sea el mejor consejo que se le pueda dar a una hija, ni si es lo que un valiente haría, pero, resulta.
ResponderEliminar¡¡Saludos!!
Montse.